El orinal, algo tan fundamental para un gato, y tan delicado para mantenerlo en perfecto estado.
En realidad no es así, es un poco costoso de mantener, pero puedes acostumbrarte fácilmente, así que sin más rodeos, diré como debemos tratar de forma correcta y efectiva:
Para empezar lo primero que tenéis que saber es que es recomendable tener dos areneros por cabeza (dos areneros por cada gato que tengáis, no le cortéis la cabeza a nadie, solo era una expresión).
El arenero debe de tener una buena arena y tenéis que llenarlo casi del todo, que no esté a rebosar, porque cuando el gato entierre la arena no querréis que tire todo por fuera, pero claro, tiene que haber la suficiente arena como para que el gato pueda enterrar sus heces.
El arenero es como nuestro retrete, cuando lo usamos, nos deshacemos de los desechos, por ende cuando nuestro gato lo use (todos los días) deberemos vaciar todo lo que no sea arena, con una pala por ejemplo, y tirarlo a la basura orgánica.
Al hacer esto, poco a poco la arena irá reduciéndose, así que, más o menos una vez cada tres o como mucho cuatro semanas, tendremos que rellenar otra vez casi por completo los areneros.
Siguiendo estos consejos todo marchará de manera correcta y tendremos a nuestra mascota más feliz (😸) que si no cumpliéramos esta importante tarea de cuidar algo que necesita todos los días como es el arenero u orinal.
Esto es todo por el momento, espero que sea de una mínima utilidad y nos volveremos a ver en la próxima entrega de, Planeta Gato.
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